miércoles, 10 de diciembre de 2014

Milagro en Milán - Vittorio De Sica (1951)

Milagro, Milán, Sica* Título original - Miracolo a Milano
* Año - 1951
* Duración - 92 min.
* País - Italia
* Director - Vittorio De Sica
* Guión - Cesare Zavattini, Vittorio De Sica, Suso Cecchi D'Amico, Mario Chiari, Adolfo Franci
* Música - Alessandro Cicognini
* Fotografía - G. R. Aldo
* Montaje - Eraldo Da Roma
* Producción - Vittorio De Sica
* Productora - Produzioni De Sica (PDS) / Ente Nazionale Industrie Cinematografiche (ENIC)
* Género - Comedia, Drama, Neorrealismo
* Reparto - Francesco Golisano, Emma Gramatica, Paolo Stoppa, Guglielmo Barnabò, Flora Cambi, Brunella Bovo, Alba Arnova, Anna Carena, Virgilio Riento, Arturo Bragaglia


Vittorio De Sica fue el encargado de llevar a la gran pantalla la brillante novela de Cesare Zavattini 'Totò il buono' (1943). Considerada como una de la obras mas representativas del neorrealismo italiano, junto a 'Ladrón de bicicletas' (1948) y 'Umberto D.' (1952), estamos ante un cuento para adultos en el que se realiza una feroz crítica a las injusticias sociales mediante un retrato de la pobreza. Simplemente imprescindible.

Milagro, Milán, Sica

Sinopsis: Totó (Francesco Golisano) es un honrado y afable huérfano que vive en un mísero barrio de chabolas en las afueras de Milán. Pasa el día ayudando a los demás, con una actitud siempre positiva que lo hace ser muy querido entre sus vecinos. Cuando un buen día se encuentra petroleo en los terrenos donde viven, el poderoso señor Mobbi, dueño de las tierras donde se han establecido, intentará deshacerse de ellos, por lo que el siempre bien intencionado Totó decidirá plantarle cara.

El director: El actor y director de cine italiano Vittorio De Sica nació en Sora un 7 de julio de 1901. Tras trasladarse en su infancia a Roma, permaneció en la hermosa ciudad consiguiendo crear en los años 30 su propia compañía de teatro.

Milagro, Milán, SicaEn la carrera como director de De Sicca, hay que diferenciar dos etapas, una primera donde realizó trabajos muy personales, clave en la historia del cine italiano y mundial. En ella realizó películas como 'El limpiabotas' (1946), 'Ladrón de bicicletas' (1948), 'Milagro en Milán' (1951) y 'Umberto D.' (1952). A partir de ahí, se fue alejando paulatínamente de el para realizar un cine cada vez mas cercano a los cánones exigidos en la industria mundial. En esta época destacan títulos como 'Estación Termini' (1953), 'El oro de Nápoles' (1954), 'El techo' (1956), 'Dos mujeres' (1960), 'El juicio universal' (1961), 'Los condenados de Altona' (1962), 'Boccaccio '70' (1962), 'El especulador' (1963), 'Ayer, hoy y mañana' (1964) o 'Matrimonio a la italiana' (1964).

El la década de los 70 volvió a realizar el cine que lo encumbró, dejándonos títulos como 'Los girasoles' (1970), 'El jardín de los Finzi Contini' (1971), 'Amargo despertar' (1973) y 'El viaje' (1974), la que sería su última película. Ganó cuatro premios Oscars a la mejor película de habla no inglesa por 'El limpiabotas', 'Ladrón de bicicletas', 'Ayer, hoy y mañana' y 'El jardín de los Finzi Contini', de 6 nominaciones.

La película: Milagro en Milán es una de esas películas con las que solo necesitas un par de minutos para quedar encandilado. Gran parte de la culpa de que esto ocurra la tiene su director, capaz de crear una atmósfera única que rápidamente te envuelve para no dejarte en todo su metraje. Y es que en cuanto conocemos a Totó (Francesco Golisano), este crea una fascinación difícil de explicar, que consigue llevarte de la mano por una historia conmovedora como pocas.

Ante todo hay que advertir que, aunque lógicamente este trabajo está enmarcado en lo que llamamos neorrealismo, existe en el una clara diferencia con los principales exponentes del género, y me explico: el neorrealismo se caracteriza por denunciar situaciones reales, como las que atravesaban países como el italiano, donde la extrema pobreza era uno de sus principales protagonistas. En esta ocasión, el señor De Sicca, introduce elementos fantásticos en ella, algo claramente perceptible en cuanto vemos su comienzo, con ese “Había una vez” que nos anuncia que estamos ante algo mas que un duro retrato ajustado a la realidad, que también, pero contado como si de un cuento para adultos se tratase. Por ello estamos ante un título bastante peculiar, en el que tendremos que echar mano de esa pequeña parte de niños que permanece agazapada en nuestro interior si queremos disfrutarlo en toda su excelencia.

Y como todo cuento que se precie, 'Milagro en Milán' tiene la capacidad de transmitir positivismo en medio de una difícil situación. Su facilidad para hacernos sonreír, para destacar el enorme contraste entre la mas absoluta pobreza y el aire de positivismo y esperanza que desprende, es una de sus señas de identidad mas destacables, ante una historia sencilla que no necesita de grandes alardes para mostrar lo que quiere de la forma mas bondadosa posible.

Milagro, Milán, Sica

El trabajo del director es excelente, haciendo un uso de la cámara que, junto a la brillante fotografía de G. R. Aldo ('Mañana será tarde', 'Umberto D.' o 'Othello'), consigue dar vida constantemente a un desolado paisaje en el que viven nuestros protagonistas. Sus hermosos tonos en blanco y negro, unidos a la calidez de unos personajes brillantemente dibujados, son el alma de este atípico trabajo. Destacan las, aunque escasas, hermosísimas postales que nos deja de una Milán aún muy afectada por la dureza de un conflicto bélico muy reciente.

En cuanto al reparto, la elección de los personajes es realmente acertada, constituyendo el conjunto de ellos una de las grandes bazas de 'Milagro en Milán'. Todos resultan carismáticos, todos enormemente entrañables, con el inigualable Francesco Golisano en el papel de Totó a la cabeza. Realmente puedo decir que no imagino esta película sin el, ni a otro actor interpretando dicho papel. Junto a el brillan la inmensa totalidad del reparto, resultando prácticamente imposible encontrar alguno que desentone o no resulte apropiado. Desde el mas entrañable, hasta el mas odioso. Destacar el breve papel de la estelar Emma Gramatica como el ojito derecho de Totó.

Conclusión: 'Milagro en Milán' es un trabajo irrepetible. Quizás un escalón por debajo de la universal 'Ladrón de bicicletas', pero la sigue muy de cerca, teniendo además la particularidad de ofrecer algunos elementos fantásticos dentro de un género poco proclive a ello. El enorme contraste entre la dureza y la frialdad de la situación en la que viven sus personajes con la candidez que estos rebosan dan a esta obra su razón de ser y no me deja mas opción que recomendarla encarecidamente. Seguro que no os arrepentiréis, siendo además unas fechas muy apropiadas para disfrutarla. Todos deberíamos aprender algo del bueno de Totó.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...