viernes, 15 de mayo de 2015

Pura formalidad - Giuseppe Tornatore (1994)

Título original - Una pura formalità
Año - 1994
Duración - 108 min.
País - Italia
Director - Giuseppe Tornatore
Guión - Giuseppe Tornatore
Música - Ennio Morricone
Fotografía - Blasco Giurato
Montaje - Giuseppe Tornatore
Producción - Mario Cecchi Gori y Vittorio Cecchi Gori
Productora - Coproducción Italia-Francia; Mario e Vittorio Cecchi Gori
Género - Drama, Thriller
Reparto - Gérard Depardieu, Roman Polanski, Sergio Rubini, Nicola di Pinto, Tano Cimarosa, Paolo Lombardi, Maria Rosa Spagnolo


El realizador italiano Giuseppe Tornatore escribe, dirige y monta esta interesante thriller psicológico coproducido por Italia y Francia, con indudables aires teatrales, que basa en su agobiante atmósfera y el dúo interpretativo entre Gérard Depardieu y Roman Polanski, ambos en estado de gracia, toda su fuerza. Un trabajo no muy conocido por el gran público, que merece la pena disfrutar sin lugar a dudas.


Sinopsis: Onoff (Gerard Depardieu) es encontrado por la policía vagando sin impermeable ni paraguas bajo una intensa lluvia. Tras no poder identificarse, es trasladado a la comisaria donde, a pesar de su insistencia en hacer una llamada telefónica, es invitado a que espere a la llegada del comisario (Roman Polanski). Onoff es un escritor de fama mundial que lleva tiempo sin publicar nada, mientras que el comisario es un ferviente seguidor de su obra, a pesar de lo cual el duelo dialéctico que se entabla entre ambos en el interrogatorio hará que su relación resulte poco amistosa.

El director: El guionista y director de cine italiano Giuseppe Tornatore nació en Bagheria, cerca de Palermo, en 1956. Aficionado desde muy joven a la fotografía, con tan solo 16 años fue capaz de dirigir obras de teatro y realizar varios documentales de gran calidad.

Debutó en la gran pantalla con El profesor (1986), un drama sobre un mafioso cuyo apodo da título a la película. Tras ella realizó su trabajo de mayor éxito hasta la fecha, la brillante Cinema Paradiso (1988), un drama sobre el amor por el cine con el que ganó el BAFTA, el Globo de oro y el Oscar a la Mejor película de habla no inglesa. En 1990 filmó Están todos bien, un drama interpretado por Marcello Mastroianni que obtuvo el Premio del Jurado en Cannes. En 1991 participó en la película por episodios La domenica specialmente, junto a los directores Francesco Barilli, Giuseppe Bertolucci y Marco Tullio Giordana. Pura formalidad (1994), la que hoy nos ocupa,  fue su siguiente trabajo, tras la que dirigió un nuevo drama, El hombre de las estrellas (1995), con el cine como protagonista. Seguidamente dirigió La leyenda del pianista en el océano (1998), un drama sobre un niño que se cría en un enorme buque, con Tim Roth como protagonista y Malena (2000), un excelente trabajo ambientado en los años 40 durante la II guerra mundial, con la hermosa Monica Bellucci en el papel estelar.

Tras seis años sin estrenar nada, regresó a las salas con La desconocida en 2006, un trabajo del que os hablamos en este artículo, donde drama e intriga van de la mano, que nos cuenta la historia de una inmigrante ucraniana asentada en Italia que intenta huir de un pasado lleno de sufrimientos que aun la atormentan. Está protagonizada por Kseniya Rappoport. Tras ella filmó Baarìa (2009), una historia autobiográfica asentada en su Sicilia natal, bastante maltratada por la crítica. En 2010 rodó L'ultimo gattopardo: Ritratto di Goffredo Lombardo, sobre la vida del famoso productor de cine italiano y La mejor oferta (2013), un thriller de intriga con Geoffrey Rush como protagonista, su último trabajo hasta el momento.


La película: Aún no salgo de mi asombro al comprobar que esta pequeña joya sea tan poco conocida entre los aficionados, algo fácilmente comprobable viendo las escasas notas y críticas que hay de ella en portales como Filmaffinity. Tras mi inicial reticencia por ello, no he podido mas que decidirme a verla, mas que nada porque un trabajo en el que aparezcan los nombres de Giuseppe TornatoreGérard Depardieu, Roman PolanskiEnnio Morricone, merece como mínimo el beneficio de la duda, no pudiendo resistirme a ver que tal quedó la cosa.

El resultado he de decir que ha colmado mis expectativas ámpliamente, asistiendo a casi dos horas de un cine del que mas consigue llenarme, ese en el que las actuaciones de sus protagonistas son el principal, y prácticamente único motor que hace que la nave se eleve, ese que vive de la palabra y del uso que dichos protagonistas hacen de ella, ese que huele a teatro nada mas comenzar, que no necesita de grandes efectos ni demás fuegos de artificio. Una buena historia, excelentes actores para darle vida y una atmósfera claustrofóbica donde colocarlos. La cena está servida.

El guión de Tornatore es bastante bueno, ya que además de construir la historia de forma interesante, siendo capaz de mantener el interés del espectador en todo momento, le imprime un ritmo muy adecuado y la dota de unos diálogos acordes con el duelo interpretativo que la cinta nos ofrece. El único pero que le encuentro es la falta de un poco mas de respeto hacia el espectador en algunos momentos, ya que hay cosas que nos llegan demasiado desmenuzadas, como temiendo que este no sea capaz de entender lo que se le muestra. Su trabajo en la dirección resulta brillante, sobre todo en la dirección de actores.

Hay que destacar también el trabajo del realizador junto al encargado de la fotografía, Blasco Giurato (El profesor, Están todos bien, Cinema Paradiso), capaces de crear una atmósfera realmente espesa y claustrofóbica, de ir dejándonos miles de detalles que poco a poco cobran significado y de mostrar a nuestros protagonistas de forma que nunca resulte monótona, a pesar del reducido espacio en el que se mueven. En cuanto al montaje, obra también del señor Tornatore, gustará a unos mas que a otros, aunque no es algo que reste en exceso al resultado final, si no es de vuestro agrado.

En cuanto a la banda sonora, esta es obra del maestro Ennio Morricone, que tantas maravillas ha aportado a este arte. Se caracteriza por acompañar suavemente a la historia, potenciando la sensación constante de agobio de la atmósfera creada en muchas ocasiones. Es una música bastante elaborada en la que no destaca ningún tema por encima de otro. El que cierra la película se llama Ricordare y está interpretado por el propio Gérard Depardieu. Os dejo uno de los cortes.


En cuanto al reparto se refiere, el peso de la película recae sobre el magnífico dúo formado por el incombustible Gérard Depardieu que da vida a Onoff, un escritor de éxito que lleva bastante tiempo sin publicar nada y cuyo estado de ánimo no es el mas recomendable, y Roman Polanski que hace lo propio con un inspector de un pequeño pueblo, bastante terco y sagaz. El duelo interpretativo entre ambos alcanza cotas muy altas, siendo el alma de este estupendo trabajo y motivo mas que suficiente para disfrutarlo. El resto del reparto complementan de forma eficaz a ambos, siendo sus papeles bastante insignificantes en comparación a los de los dos cabezas de serie.

Conclusión: Una pura formalità es una ocasión inigualable de disfrutar del duelo interpretativo de dos grandes actores, que difícilmente volveremos a ver en otra ocasión. Si a eso le añadimos un buen guión, la firme dirección de Tornatore, la banda sonora del maestro Morricone y una ambientación adecuada a la historia, el resultado es uno de esos trabajos que no deberían dejar de disfrutar. Lo que me resulta desconcertante es la poca popularidad que tiene, ya que solo con ver los nombres que aparecen en el póster o la caratula, ya habían conseguido convencerme. Cosas del cine, supongo.



Fuentes consultadas: Filmaffinity, Imdb, Wikipedia y Youtube

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...