lunes, 29 de junio de 2015

Orlando - Sally Potter (1992)

Orlando, Sally, PotterTítulo original - Orlando
Año - 1992
Duración - 93 min.
País - Reino Unido
Director - Sally Potter
Guión - Sally Potter, basándose en la novela de Virginia Woolf
Música - David Motion y Sally Potter
Fotografía - Alexei Rodionov
Montaje - Hervé Schneid
Producción - Christopher Sheppard
Productora - Coproducción GB-Rusia-Italia-Francia-Holanda
Género - Fantástico, Drama
Reparto - Tilda Swinton, Billy Zane, Lothaire Bluteau, Quentin Crisp, John Wood, Charlotte Valandrey, Heathcote Williams


Sally Potter fue la valiente directora que se atrevió a llevar a la gran pantalla la excelente novela Orlando: Una Biografía, de Virginia Woolf, con un guión que ella misma redactó. Un trabajo muy arriesgado, de esos que amas o odias sin mas opción, en el que la directora intenta resumir cuatro largos siglos de la vida de una interesante y compleja criatura que da nombre al film, a la que da vida la brillante Tilda Swinton. Cine para disfrutar sin intentar comprender todo lo que ocurre ante nuestros ojos, del que cada espectador saca sus propias conclusiones, si es que son capaces de acabarla, claro está. ¿Se atreven con ella?

Orlando, Sally, Potter

Sinopsis: En la época isabelina, poco antes de la muerte de la reina Isabel I, esta entrega a un noble joven al que ha acogido bajo su protección llamado Orlando, una gran extensión de tierra y un castillo construido en ella, junto con una generosa donación monetaria a cambio de la promesa "No desvanecer. No marchitarse. No envejecer". Orlando cumplirá con su promesa y habitará en el castillo, observando con el paso del tiempo que los deseos de la reina se cumplen, haciendo que no envejezca, lo que el joven aprovechará para ir descubriendo los misterios de la existencia y toda la riqueza que en ella se puede disfrutar.

La película: Orlando puede ser definida de muchas formas, aunque lo que nunca os dirán es que es una película común, ya que difícilmente puede ser comparada con cualquier otra que hayáis visto hasta la fecha, algo que es un arma de doble filo, claro. Lo cierto y verdad es que llevar a la gran pantalla la magnífica novela de Virginia Woolf, que a pesar de ser un relato no muy extenso, posee una riqueza rara vez encontrada en otro similar, es una tarea poco menos que imposible, algo que quien lo haya leído entenderá rápidamente. Pero lejos de achicarse por ello, Sally Potter escribe el guión y la plasma en un trabajo atípico, en el que su enorme rareza es a la vez uno de sus principales problemas y una de sus grandes virtudes.

Orlando, Sally, Potter

Digo esto porque he tenido la suerte de leer la novela mucho antes de ver la película, algo que me ha ayudado y mucho a comprenderla, al menos en su mayor parte, por lo que es bastante recomendable hacerlo así, ya que muchas de las cosas que en ella aparecen o se nos cuentan, aquí son pasadas por alto o solo son mencionadas de pasada, cuando alguna de ellas son sumamente esclarecedoras, incluso necesarias para poder entender que es lo que sus responsables quieren contarnos en ella. Verla sin hacerlo puede ser una experiencia bastante turbadora, sobre todo para los que necesitan encarecidamente obtener las respuestas correctas para poder disfrutar un trabajo plenamente.

Este es uno de los motivos por los que en algunas críticas se compara el cine de Potter, al menos este trabajo en concreto, con el de TarkovskiBergman, siempre salvando las distancias claro, ya que cada ser que la presencia saca de ellas conclusiones propias sobre lo que está viendo, algo que no quiere decir que lo que vemos no tenga un significado, sino que este es diferente según los ojos que lo observen. Esto hace que much@s crean haberse perdido por el camino, cuando en realidad simplemente no son capaces, o simplemente no les apetece, buscarle un sentido o un significado a lo que tienen delante, algo similar a lo que puede ocurrirte ante un cuadro o una escultura abstractos.

Para disfrutar de Orlando es necesario tener una mente abierta, con la capacidad de empaparse de nuevas ideas y conceptos, de disfrutar de la belleza por el simple hecho de ser belleza, y de aceptar que cada cual sacará sus propias conclusiones no teniendo por que ser las nuestras mas acertadas o mejores que las de cualquier otr@. Si es así, este trabajo tiene la capacidad de hacerte flotar a través de cuatro siglos, de asistir a la evolución de la vida junto a la de nuestro personaje, de mostrar costumbres en constante cambio a través de diferentes épocas, todo ello de una forma hipnotizante y ciertamente hermosa y extraña a la vez.

Orlando, Sally, Potter

Por ello hay que destacar en ella la fotografía de Alexei Rodionov (Masacre: ven y mira, El almirante), capaz de embelesarnos con sus imágenes de forma constante, algo que da gran parte de su frescura a la película. Igualmente destacable es el trabajo de Sandy Powell y Dien van Straalen en el diseño de vestuario, un trabajo complejo y brillante a partes iguales, y el de Michael Buchanan y Michael Howells en la dirección artística, igualmente meritorio. De hecho, la película fue nominada a los Oscars a la mejor dirección artística y mejor vestuario, aunque su gran problema fue tener que luchar con maravillas como La lista de Schindler, ganadora de la primera, o La edad de la inocencia, que se llevó la segunda, por no hablar de las otras que quedaron en puertas, como El pianoLo que queda del día. Una misión imposible.

La banda sonora es otra de las características que destacar en este trabajo. De ella se encargaron David Motion (Andante ma non trompo, Swimming, Vivir y morir en Los Ángeles) y la propia Sally Potter, no solo precursora del proyecto, sino parte activa en casi todos sus apartados. No es una música, al igual que ocurre con la película, que sea del gusto de todos los paladares, aunque he de decir que a mi en general me ha gustado bastante. Posee varios temas en los que se mezclan sonidos característicos de las épocas en las que transcurre la historia con otros mucho mas actuales, realizando una fusión un tanto peculiar. Os dejo varios temas para que juzguéis por vosotros mismos.



La elección del reparto es otro de los grandes aciertos en esta atípica obra, destacando sobre todo la de la excelente Tilda Swinton (Solo los amantes sobreviven, El gran hotel Budapest, Snowpiercer, Tenemos que hablar de Kevin) para el papel de Orlando, una criatura que nace hombre y cuya constante evolución convertirá a la postre en mujer, en el aspecto literal de la palabra, algo para lo que el físico de la brillante actriz y su buen hacer ante las cámaras, se antoja fundamental. Junto a ella destacan nombres como John Wood, un antiguo amigo que le declarará su amor tras su transformación en mujer, Lothaire Bluteau como un príncipe del lejano oriente con el que tratará en uno de sus viajes y Billy Zane, el joven con el que conocerá los placeres del amor y el sexo tras convertirse en doncella. El nivel es bastante bueno en todos ellos, como en el resto del reparto.

Conclusión: Como os comenté en la introducción de este artículo, Orlando es una película que atrae o aburre, siendo difícil que nadie se quede en un termino medio. La complejidad de la historia y la libre interpretación que el espectador puede hacer de ella echará a much@s para atrás, pero si no es algo que te importe demasiado, podrás disfrutar de una película muy bien trabajada y que tiene cierto poder absorbente e hipnotizante que la hace para mi recomendable. Para tener su propia opinión tendrán que echarle valor y verla, eso si, procuren que no sea un día con algo de sueño porque será difícil que la acaben, avisados quedan.


La directora: Charlotte Sally Potter es una directora de cine y guionista inglesa nacida el 19 de septiembre de 1949 en Londres. Su madre era profesora de música y su padre era un diseñador de interiores y un poeta. Su hermano menor Nic se convirtió en el bajista de la banda de rock Van der Graaf Generator.

Potter comenzó a hacer películas de aficionados a los 14 años, con una cámara de 8 mm que le dio un tío. Abandonó la escuela a los 16 años, con el único objetivo de hacer cine. Se unió a los Co-op London Film-Makers y comenzó a hacer cortometrajes experimentales, incluyendo Jerk (1969) y Play (1970). Más tarde se formó como bailarina y coreógrafa en la London School of Contemporary Dance. Se convirtió en una artista de performance y directora teatral galardonada, con espectáculos como La Muerte y la Doncella y Berlín.

Orlando, Sally, PotterFilmografía:

Largometrajes
The Gold Diggers (1983)
Orlando (1992)
La Lección de Tango (1997)
Vidas furtivas (2000)
Yes (2005)
Rage (2009)
Ginger & Rosa (2012)

Cortos y películas experimentales 
Jerk (1969)
Hors d'oeuvres (1970)
Black & White (1970)
Play (1970)
Thriller (1979)
London Story (1980)

Documentales
Tears, Laughter, Fear & Rage (1986)
I Am an Ox, I Am a Horse, I Am a Man, I Am a Woman (1988)


Fuentes consultadas: Filmaffinity, Imdb, Wikipedia y Youtube

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