domingo, 27 de septiembre de 2015

La muchacha del sendero - Nicolas Gessner (1976)

muchacha, sendero, GessnerTítulo original - The Little Girl Who Lives Down the Lane
Año - 1976
Duración - 100 min.
País - Canadá
Director - Nicolas Gessner
Guión - Laird Koenig, basado en la novela homónima de Laird Koenig
Música - Christian Gaubert
Fotografía - René Verzier
Montaje - Yves Langlois
Producción - Zev Braun
Productora - Coproducción Canadá-USA-Francia
Género - Intriga, Drama
Reparto - Jodie Foster, Martin Sheen, Alexis Smith, Mort Shuman, Dorothy Davis, Scott Jacoby, Clesson Goodhue, Dorothy Davis


Nicolas Gessner fue el director encargado de llevar a la gran pantalla el guión que Laird Koenig realizó basándose en la novela The Little Girl Who Lives Down the Lane. Una peculiar película, que puede parecer un tanto lastrada en la actualidad por ese aire setentero inconfundible, pero que merece la pena disfrutar por su originalidad, la intriga que nos acompaña en todo momento y la posibilidad de ver uno de los primeros papeles principales de la excelente Jodie Foster. Terror psicológico del que se hacía antes, sin necesidad de excesos de sangre ni escenas estridentes, pero con una fuerza y una capacidad de desasosiego dignas de estudio. Muy interesante.

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Sinopsis: Rynn Jacobs (Jodie Foster) es una joven que vive en una casa apartada de la costa, con un padre que apenas sale de su estudio, en el que trabaja escribiendo poesía y al que nadie ve hace mucho tiempo. Es independiente y muy inteligente, por lo que se ha acostumbrado a vivir prácticamente sola. Durante la noche de Halloween, justo el día en el que cumple trece años, recibe inesperadamente la visita de Frank Hallet (Martin Sheen), un joven padre de familia que tiene en el pueblo fama de pervertido, y al poco tiempo la de la señora Hallet (Alexis Smith), madre de Frank y propietaria de la casa donde viven, que se la tiene alquilada por tres años, amenazando así la tranquilidad y la soledad en la que Rynn se ha acostumbrado a vivir...

El director: Nicolas Gessner es un director de cine de origen húngaro, que ha realizado la mayor parte de su carrera en Francia. Desde 1965, cuando debutó con la comedia romántica Mil millones en un billar, hasta 1989 en el que dirigió su último trabajo titulado Noches de Tennessee, es responsable de tan solo siete títulos, entre los que se pueden destacar ¿Cuál de las trece? (1969), con Sharon Tate, Vittorio Gassman, Orson Welles y Vittorio De Sica entre su reparto, y Alguien detrás de la puerta (1971), con Charles Bronson, Anthony Perkins y Jill Ireland, aunque ninguna de las dos son precisamente una maravilla. La muchacha del sendero es, sin lugar a dudas, su mejor trabajo.

La película: Resulta cuanto menos curioso, comprobar lo mal que ha envejecido en general el cine de los años 60 y 70. Los motivos son diversos, pero tiene mucho que ver con el vestuario que se utilizaba, con esos colores apagados que tan mal le vienen a muchos títulos de la época y con el enorme progreso que ha dado nuestra forma de vida y nuestra moralidad, todo hay que decirlo. Este caso no es ninguna excepción, pero a pesar de todos los pesares, sigue manteniendo un encanto indiscutible, además de proporcionar un buen rato de cine a los aficionados de la intriga y la originalidad. Por lo tanto, tras un breve periodo de adaptación del espectador, estamos ante un trabajo que realmente merece la pena ver y que, lógicamente, no deberían dejar pasar por alto.

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The Little Girl Who Lives Down the Lane tiene como uno de sus principales virtudes su magnífico guión, escrito por Laird Koenig, que adapta la novela del mismo nombre de Laird Koenig. Su calidad es indiscutible, tanto en su ritmo, intencionadamente tranquilo y sereno, e inevitablemente desconcertante, como en su forma de estar estructurado, agregando poco a poco a personajes interesantes que siempre suman a la historia, hasta llegar a su final, excelentemente escrito y rodado. En el se imponen los diálogos a las imágenes en casi todo momento, resultando este otro de sus puntos fuertes, ya que hay pocos en la cinta que puedan parecer inútiles o de relleno.

Otro de los grandes aciertos de esta y muchas otras cintas de la época, es la forma en que sus responsables prefieren insinuar a mostrar de manera explicita multitud de detalles, algo que contribuye y mucho a la constante sensación de desasosiego que se respira en ella, algo que contrasta con la imagen de inocencia de su principal protagonista. El trabajo del director es realmente destacable, filmando de forma magistral un buen puñado de escenas que quedan para el recuerdo, entre las que se puede destacar su final, tan simple como efectivo, ademas de demostrar un manejo en la dirección de actores espléndido.

Pero como todo no puede ser bueno, es en los apartados técnicos donde la película resulta mas floja, empezando por la fotografía de René Verzier (Rabia, Último Día de Verano, Bullies, Presa del pánico), un tanto pobre, sobre todo en las escenas de interior, que por cierto son la mayoría de ellas. Tampoco es especialmente destacable el montaje, que es responsabilidad de Yves Langlois, aunque tampoco desentona en ningún momento. En cuanto a la banda sonora, esta corre a cargo de Christian Gaubert (Ojos negros, Un hombre y una mujer: 2ª parte, Nestor Burma), de la que inevitablemente he de destacar la de Frédéric Chopin, un regalo para los sentidos.

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El reparto es otro de esos motivos por los que disfrutar este trabajo, comenzando por su protagonista absoluta, una Jodie Foster (Rynn Jacobs) que demuestra en todo momento un don especial para la interpretación, en un personaje que combina una indudable dulzura con el repeluz que da ver a una chica de trece años (trece años de la época, ojo) comportarse como alguien mucho mayor. Pero no solo ella brilla en este trabajo, ya que hay que valorar también el trabajo de Martin Sheen (Frank Hallet ) cuyo personaje tiene su aquel, el de Alexis Smith como la señora Hallet, madre del anterior y casera de nuestra protagonista y el de Mort Shuman, como el oficial de policía Miglioriti. El reparto lo completa Scott Jacoby en el papel de Mario, sobrino del agente Miglioriti, que es la persona que mas logrará acercarse a Rynn para ofrecerle su apoyo y amistad.

Conclusión: La muchacha del sendero es uno de esos títulos poco conocidos que uno encuentra por casualidad muy de vez en cuando. Se trata de una película a la que el paso del tiempo no le ha venido bien precisamente, pero que tiene otras cualidades que hacen recomendable su visionado, como su originalidad, el buen hacer de su director, su acertado guión y el trabajo de su reparto, en el que resulta curioso ver a una jovencísima Jodie Foster realizar uno de sus primeros papeles protagonistas, si no es el primero. Otro tipo de cine muy diferente al actual que merece la pena disfrutar. Como curiosidad, y para que veáis a que me refería cuando mencionaba antes el cambio de moralidad de la sociedad, me gustaría ver la reacción del público a día de hoy en un título en el que uno de sus temas es el abuso de menores, que mostrase a una cría desnuda como hace este. Correrían ríos de tinta, o no ¿quien sabe?


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Fuentes consultadas: Filmaffinity, Wikipedia, Youtube

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