martes, 15 de diciembre de 2015

Un par de seductores - Frank Oz (1988)

par de seductores, Frank Oz, Dirty Rotten ScoundrelsTítulo original - Dirty Rotten Scoundrels
Año - 1988
Duración - 110 min.
País - Estados Unidos
Director - Frank Oz
Guión - Dale Launer, Stanley Shapiroy Paul Henning
Música - Miles Goodman
Fotografía - Michael Ballhaus
Montaje - Stephen A. Rotter y  William S. Scharf
Producción - Bernard Williams
Productora - Orion Pictures
Género - Comedia | Remake
Reparto - Michael Caine, Steve Martin, Glenne Headley, Anton Rodgers, Barbara Harris, Ian McDiarmid


Frank Oz fue el director encargado de realizar el remake de la obra que 24 años antes dirigió Ralph Levy, titulada Dos seductores. Con los mismos guionistas de la primera (Stanley Shapiro y Paul Henning) junto a Dale LaunerMichael Caine en el papel que interpretaba David Niven y Steve Martin en el de Marlon Brando, asistimos a una de esas escasas ocasiones en que la hermana pequeña mejora bastante a la mayor, principalmente por el trabajo de su director, mucho mas redondo que el de su antecesor. Una comedia ideal para disfrutar junto a un buen bol de palomitas y buena compañía. Ideal para estas fechas.

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Sinopsis: Lawrence Jamieson (Michael Caine) es un seductor con enorme clase que utiliza sus encantos para embaucar a mujeres de la alta sociedad, a las que saca dinero para supuestas buenas causas. Al comienzo del verano, mientras que viaja en tren hacia la Riviera francesa, conoce a Freddy Benson (Steve Martin), un compañero con mucha menos experiencia y clase, pero con un indudable encanto, que le confiesa que se dirige al mismo sitio que el para, sin saberlo, hacerle la competencia. Tras intentar sin éxito deshacerse de el, intentará enseñarle todo lo que sabe para trabajar hombro con hombro, pero continuando manejando los hilos, algo a lo que Freddy no estará dispuesto.

El director: Frank Oz es un director de cine, actor y titiritero estadounidense, nacido el 25 de mayo de 1944 en Hereford, Reino Unido. Tras trasladarse a California, Estados Unidos, con sus padres cuando tenía cinco años, comenzó a trabajar con títeres desde los 12 años, uniéndose al grupo de Jim Henson 7 años después. Ha dado vida a personajes tan entrañables como la cerdita Piggy, el oso Fozzie, Beto, el Monstruo de las galletas, etc. En su filmografía como director aparecen títulos como Cristal oscuro (1982), Los Muppets en Nueva York (1984), La pequeña tienda de los horrores (1986), ¿Qué pasa con Bob? (1991), Esposa por sorpresa (1992), In & Out (1997), The Score (Un golpe maestro) (2001), Las mujeres perfectas (2004) o Un funeral de muerte (2007), siendo, como podéis comprobar, la comedia la que ha copado toda su obra.

La película: Cuando antes de ver una película, tenga la pinta que tenga, veo la palabra remake asociada a ella, no puedo mas que echarme a temblar. Y es que en los últimos tiempos parece que se ha perdido la imaginación y el interés en realizar buenos guiones, proliferando de forma masiva la utilización o adaptación de libretos ya existentes e intentando volver a filmarlos con la ventaja que las nuevas tecnologías dan a sus responsables. El problema es que dicha tecnología no garantiza, ni mucho menos, que los resultados mejoren lo anteriormente filmado, dando lugar a una gran cantidad de trabajos que acaban por ser sepultados en el olvido al poco de estrenarse. Pero el caso que hoy nos ocupa es un oasis en medio del desierto, porque tras volver a disfrutarlo tras varios años, sigo siendo de la opinión de que mejora con creces el dirigido un cuarto de siglo antes por Ralph Levy.

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Los motivos para ello son fáciles de explicar, teniendo mucho que ver con el trabajo realizado por un Frank Oz que nos entrega un trabajo mucho mas redondo y mejor filmado que el anterior, sacando mucho mas partido a un guión que no varía en exceso al utilizado en Dos seductores, excepto en su final, mejorado para la ocasión. Y es que Un par de seductores tiene todo lo que yo necesito ver en una buena comedia, comenzando por una historia fácil de seguir pero que no por ello pierde calidad o efectividad, algo que cada vez brilla mas por su ausencia. La elegancia con la que está contada es una de sus señas de identidad, alejándose de ese humor grueso y basto que triunfa hoy día en la mayoría de productos.

La comicidad de sus situaciones es indudable, dejándonos multitud de escenas para el recuerdo, algo para lo que es necesario utilizar una pareja protagonista entre la que exista una gran química, algo que viendo trabajar a Michael Caine y Steve Martin, parece mucho mas fácil de lo que realmente es. Es ese otro de los grandes aciertos de este trabajo, la excelente labor realizada por los responsables del casting, algo que para llevar a buen puerto un trabajo en el que no recuerdo ni una sola salida de tono, ni una sola escena que impida que podáis disfrutar de ella junto a la familia, algo que tratándose de una película que nos habla de dos vividores que se dedican a engañar señoras de buena posición un tanto ingenuas, resulta realmente loable y habla a las claras de la elegancia que antes he mencionado.

El manejo de la cámara que utiliza Oz es muy dinámico, por lo que su trabajo junto al responsable de la fotografía, un Michael Ballhaus (El color del dinero, La última tentación de Cristo, Uno de los nuestros, Drácula de Bram Stoker), que vuelve a deleitarnos como tantas y tantas veces ha hecho, resulta uno de los puntos fuertes de este film. Del montaje se encarga Stephen A. Rotter y William S. Scharf, mientras que la banda sonora es obra de Miles Goodman (Los Teleñecos en cuentos de Navidad, ¿Qué pasa con Bob?, La tienda de los horrores), colaborador habitual de Frank Oz, que aquí realiza un trabajo apropiado y muy bien utilizado durante la película.

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En su reparto, como he mencionado con anterioridad, está uno de los grandes aciertos de esta película. La química existente entre Michael Caine (Lawrence Jamieson) y Steve Martin (Freddy Benson) queda fuera de toda duda. Caine pone el tono educado y solemne, mientras que Martin pone el toque pícaro y mas gamberrete, dando lugar a una pareja con un resultado difícilmente superable. Junto a ellos hay que destacar el trabajo de Glenne Headly que da vida a Janet Colgate, una ingenua señora por la que ambos galanes competirán, al igual que el de Anton Rodgers como Andre, el principal colaborador de Lawrence a la hora de estudiar y embaucar a sus víctimas.

Conclusión: Un par de seductores es una de esas comedias que no debéis dejar pasar por alto, mas si cabe viendo el panorama del género en los últimos tiempos. La elegancia y la eficacia de su humor, el magnífico trabajo de su realizador junto a todo el equipo que tiene a su disposición y la maravillosa terna que forman Michael Caine, Steve Martin y Glenne Headley, son motivos mas que suficientes para poder afirmar que estamos ante un trabajo ideal para ver en familia, capaz además de reivindicar un estilo humorístico que parece estar en horas bajas, pero que es igual o mas efectivo que el que triunfa en la actualidad. Preparen un lugar cómodo, un buen bol de palomitas y disfruten de este par de seductores, que sacarán de ustedes algo mas que una tibia sonrisa. Sean felices, que no es poco.

Les dejo el trailer en inglés y una escena de la película en castellano


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Fuentes consultadas: Filmaffinity, Imdb, Wikipedia y Youtube

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