lunes, 5 de octubre de 2015

Barry Lyndon - Stanley Kubrick (1975)

Barry, Lyndon, KubrickTítulo original - Barry Lyndon
Año - 1975
Duración - 183 min.
País - Reino Unido
Director - Stanley Kubrick
Guión - Stanley Kubrick, basándose en una novela de William Thackeray
Música - Leonard Rosenman, Varios
Fotografía - John Alcott
Montaje - Tony Lawson
Producción - Jan Harlan, Stanley Kubrick y Bernard Williams
Productora - Warner Bros / Hawk Films
Género - Drama
Reparto - Ryan O'Neal, Marisa Berenson, Leon Vitali, Patrick Magee, Mary Kean, Philip Stone, Hardy Krüger, Gay Hamilton, Wolf Kahler, Steven Berkoff, Murray Melvin, André Morell, Diana Loerner, Frank Middlemass, Arthur O'Sullivan, Leonard Rossiter


Cuando en 1975, el inolvidable Stanley Kubrick estrenó Barry Lyndon, esta había sido precedida por la legendaria 2001: Una Odisea del Espacio y la controvertida La naranja mecánica, por lo que no obtuvo resultados tan favorables como las mencionadas, a pesar de lo cual se llevó cuatro Oscar. El enorme cambio de registro no fue recibido bien por parte del público, notándose mucho en sus resultados en taquilla. El inexorable paso del tiempo parece haber ido poniendo a este magnífico cuasi documental sobre la vida en el siglo XVIII en el lugar que le corresponde, ya que como casi todo lo que hizo el maestro, resulta una excelente experiencia donde se cuida cada detalle con mimo.

Barry, Lyndon, Kubrick

Sinopsis: El joven Redmond Barry (Ryan O'Neal), un inocente muchacho que vive en la Irlanda de siglo XVIII, se enamora perdidamente de su descarada prima Nora Brady (Gay Hamilton), que juguetea con el hasta que conoce al mucho mejor situado capitán John Quin (Leonard Rossiter). Tras batirse con el en duelo por su amor, Redmond Barry huye para evitar ser apresado y se acaba enrolando en el ejercito inglés. Seguiremos las peripecias de nuestro protagonista por media Europa, asistiendo a su progresivo ascenso en la sociedad y a su inevitable caída, por su extravagante forma de vida y a sus diferentes y costosos vicios.

El director: Resumir la carrera de uno de los directores mas notables de la historia del cine con unas pocas palabras es poco menos que imposible. Obsesionado con los detalles, como buen fotógrafo que era, nos dejó una no muy prolífica pero brillante filmografía en la que tocó varios géneros totalmente opuestos, entre la que yo destaco títulos como Atraco perfecto (1956), Senderos de gloria (1957), Espartaco (1960), Lolita (1962), ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964), 2001: Una odisea del espacio (1968), La naranja mecánica (1971), El resplandor (1980) o La chaqueta metálica (1987). Como pueden comprobar, la escasez de títulos en su filmografía es insignificante ante la enorme calidad media de estos.

La película: Resulta curioso ver como un gran profesional como Kubrick fue capaz de elevar un título que, en manos de otros directores, habría pasado sin pena ni gloria a la historia del cine. Su enorme cuidado en cada detalle, su obsesión con encontrar las localizaciones idóneas y con elegir el plano mas adecuado para cada momento, hacen de este un título inigualable, en el que hay que tener en cuenta varias cuestiones para comprender lo que el cineasta buscaba, algo que consiguió sobradamente. Entre sus detractores encontraréis quien se queje del reparto elegido, del uso que se hace de la voz del narrador, del exceso de metraje, del uso y volumen de la música clásica utilizada o de la falta de interés de su historia en muchos momentos, aunque en mi modesta opinión, todo ello tiene el fin de mostrar el cuadro que el cineasta quería.

Barry, Lyndon, Kubrick

Digo esto porque muchos espectadores se disponen a ver este trabajo como lo que no es, aunque en muchos momentos lo parezca. En Barry Lyndon encontramos drama, comedia, alguna que otra aventura y poco mas, pero el espíritu de la película no es otro que realizar un retrato de la Europa de la época, de la forma de vida de sus diferentes clases sociales y las enormes desigualdades entre ellas, de sus eternos conflictos entre naciones. Hay que tener en cuenta que en muchos momentos parece un documental, por lo que si no te atrae mucho la vida de la época, un tanto aburrida principalmente en las clases sociales mejor situadas, ni la música clásica, creo que esta no es la mejor película que ver.

Otra cosa a tener en cuenta es la obsesión del director por mostrar los detalles de la vida en el siglo XVIII, algo que lo lleva, por ejemplo, a no elegir un personaje principal ni un actor en el que abunden las virtudes, muy alejado del típico héroe utilizado en muchos trabajos que pueden parecer similares, que no atrae toda la atención para si. Stanley Kubrick siempre tuvo la intención de rodar una película sobre la vida de Napoleón, idea que tuvo que dejar de lado por el alto coste necesario para realizarla tal como el quería. Gran parte del trabajo que había realizado de pre-producción fue dirigido hacia Barry Lyndon, una película en el que se realizó un trabajo enorme en todos y cada uno de sus apartados.

La fotografía fue encargada a John Alcott (Greystoke, la leyenda de Tarzán, el rey de los monos, La jauría del vicio, Distrito Apache), cuyo trabajo junto al director le dio los mejores resultados de su carrera en películas como El resplandor o La naranja mecánica. En ella destacan detalles como la utilización de solo la luz natural que dan las velas en las escenas de interior, para lo que utilizó unos objetivos especiales de la casa Carl Zeiss (apertura máxima de f/0,7) que fueron inicialmente realizados para la NASA. El vestuario (Ulla-Britt Sôderlund y Milena Canonero) fue confeccionado siguiendo las técnicas de costura que se emplearon originalmente y contratando a 35 sastres que trabajaron durante 6 meses. La banda sonora fue realizada con todo lo que el director recopiló sobre la época, añadiéndole composiciones de Leonard Rosenman (Grandes horizontes, El señor de los anillos de 1978, Argo). Como veréis, todos ellos vienen a dejar a las claras el enorme esfuerzo realizado en todas y cada unas de las facetas, algo que no todos los espectadores valorarán por igual.

Barry, Lyndon, Kubrick

El reparto de la película es uno de los puntos en los que algunos aficionados y críticos coinciden en señalar como no ser el mas idóneo. Lo cierto es que la elección de Ryan O'Neal para interpretar a nuestro protagonista puede no gustar a algunos, principalmente por la escasa expresividad del actor, pero como os he comentado con anterioridad, creo que el realizador buscaba un actor no excesivamente carismático que pasara bien por lo que el personaje es, un vividor con escasas virtudes morales. Del resto del reparto destaca el trabajo de Marisa Berenson, que da vida a Lady Honoria Lyndon, la condesa a la que Barry seduce y de la que obtiene su noble apellido. El resto realiza una buena labor, aunque tampoco calificable como excesivamente brillante.

Conclusión: Barry Lyndon es un trabajo en el que las imágenes, la música y la ambientación son los verdaderos protagonistas, siendo su historia un elemento utilizado para dar un recorrido por la Europa del siglo XVIII. La mejor muestra de ello es que los cuatro Oscars que consiguió (Fotografía, dirección artística, banda sonora adaptada, vestuario), así lo reconocen, no consiguiendo ni el de Mejor película, director ni guión adaptado. Un trabajo muy distinto a obras como 2001: Una odisea del espacio, La naranja mecánica, El resplandor o La chaqueta metálica, en el que hay que saber valorar sus múltiples virtudes y perdonar sus escasos defectos, que merece la pena disfrutar como representante de un cine que ya no se realiza, un cine en el que cada detalle estaba calculado al milímetro. El cine del maestro Stanley Kubrick.

Os dejo el trailer de la película y su excelente banda sonora, ineludible si os gusta la música clásica.


Barry, Lyndon, Kubrick

Fuentes consultadas: Filmaffinitty, Imdb, Wikipedia y Youtube

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...