* Título original - The Lost Weekend* Año - 1945
* Duración - 101 min.
* País - Estados Unidos
* Director - Billy Wilder
* Guión - Charles Brackett y Billy Wilder a partir de la novela de Charles R. Jackson
* Música - Miklós Rózsa
* Fotografía - John F. Seitz
* Productora - Paramount Pictures
* Género - Drama
* Reparto - Ray Milland, Jane Wyman, Philip Terry, Doris Dowling, Frank Faylen, Howard da Silva, Mary Young, Anita Bolster, Lilian Fontaine, Frank Orth, Audrey Young
El inigualable Billy Wilder creó el guion, junto a su colaborador habitual en su primera etapa en Hollywood Charles Brackett, y dirigió este increíble alegato que consigue retratar el alcoholismo a la perfección. Una arriesgada apuesta que lo encumbró en el mundo del cine y que sigue siendo a día de hoy una de las películas que mejor desgranan los efectos de esta lacra, mejor aceptada socialmente que cualquier otra droga.
Don Birnam (Ray Milland) es un escritor que nunca consiguió el éxito que tanto persiguió. Sus problemas con el alcohol lo han convertido en un ser ruin, capaz de cualquier cosa para seguir bebiendo. A pesar de la ayuda de su incansable novia (Jane Wyman), Don no parece ser capaz de abandonar esa pesadilla que es ya su forma de vida.
En la época en la que Billy Wilder afrontó este trabajo, la imagen que se daba en Hollywood del alcohólico era muy diferente a la real. Preferían retratarlos como el simpático borrachín que podemos encontrar en cualquier bar o taberna, alguien sin maldad que simplemente llenaba su tiempo con alcohol. El director quiso romper con esta tendencia retratando al alcoholismo como realmente es, enseñando a la sociedad el daño que este producía, no solo en el alcohólico, sino en los seres queridos que lo rodean y asisten impotentes a su derrumbamiento. Tal fue la repercusión que la película podía tener, que los empresarios que amasaban enormes fortunas gracias a la venta de alcohol intentaron, sin éxito, comprarla antes de su estreno.Y el tiempo les dio la razón, ya que el director consiguió tal éxito de crítica y público que todos sus temores se hicieron realidad. Para ello Wilder escribió, junto a Charles Brackett, un excelente guion marca de la casa. Los diálogos son muy inteligentes, no dejando nada al azar. Ciertos objetos son tratados como un protagonista mas, haciéndolos parte integrante del drama (la maquina de escribir, el abrigo de piel, etc...). Algunas escenas cómicas ayudan a sobrellevar la tensión en la que la película adentra al espectador. Una enorme cantidad de detalles que consiguen un producto final excelente.


























