* Título original - Sleuth* Año - 1972
* Duración - 138 min.
* País - Reino Unido
* Director - Joseph L. Mankiewicz
* Guión - Anthony Shaffer adaptando la obra teatral homónima de Anthony Shaffer
* Música - John Addison
* Fotografía - Oswald Morris
* Producción - Morton Gottlieb, David Middlemas y Edgar J. Scherick
* Género - Intriga
* Productora - 20th Century Fox / Palomar Pictures
* Reparto - Laurence Olivier, Michael Caine, Alec Cawthorne
El inigualable Joseph L. Mankiewicz concluyó su carrera de la forma mas brillante posible, dejándonos esta comedia negra en la que la intriga permanece junto al espectador durante las dos horas largas que dura. Un par de decorados, un excelente guión y dos actores magníficos (Olivier y Caine) sellan este clásico con indudable alma teatral. ¿Que mas se puede pedir?
Andrew Wyke (Sir Laurence Olivier) es un escritor de novelas de misterio al que le gustan apasionadamente las adivinanzas y los juegos de enredo. Un día recibe en su mansión en el campo a Milo Tindle (Michael Caine), que regenta varias peluquerías, y que tiene una relación sentimental con la esposa de Wyke, con la que piensa casarse. El propósito de dicho encuentro es solucionar los aspectos necesarios para que ambos continúen con sus vidas sin ningún problema.
Hay una frase atribuida a Mankiewicz, allá por los años 70 que reza: "Los nuevos directores han cometido un grave error al aprender a hacer cine en escuelas y universidades. Que se cultiven, que lean, que aprendan de Shakespeare, de Molière o de Cervantes, que han sido formidables guionistas." Quizás ese sea el motivo por el que gustaba tanto de la teatralidad en sus obras y en esta, su último legado, dicha teatralidad se respira por los cuatro costados.Después de dejarnos maravillas como 'Carta a tres esposas' (1949), 'Eva al desnudo' (1950), 'Julio César' (1953), 'De repente, el último verano' (1959) o 'Cleopatra' (1963), la cual consideraba su peor película, entre otras muchas, realizó este prodigio llevado al cine. En el rinde un sentido homenaje a Edgar Allan Poe, no solo por la estatuilla que preside el salón, sino por los escenarios del film, en especial ese sótano tan característico del gran escritor y poeta. En ella realiza también una dura crítica a la aristocracia inglesa, que hubiese quedado mucho mas patente, si el actor escogido no hubiera sido Caine, que sin duda tiene aires señoriales ingleses que no puede evitar, mas que rasgos latinos italianos.
La película se basa en el excelente guión de Anthony Shaffer, que adaptó la obra de teatro de Anthony Shaffer. Nos regala en el unos excelentes diálogos, mediante los cuales rivalizan los dos protagonistas, un aire constante de burla, satirizando las novelas de detectives y una intriga que se apodera del espectador, al que en todo su metraje ya no abandona.


















